febrero 09, 2010

Una raya más al tigre ya no le duele

Ella ya no llora, no porque no le duela o ya no sienta nada, ni porque se le secaron las lágrimas o se le acabaron, ni porque le sacaron el corazón y lo reemplazó por uno de plastilina o porque se lo sacaron y olvidó rellenar ese espacio con algo, NO. Ella ya no llora por algo peor, porque se acostumbró al dolor, porque ahora nada le parece lo suficientemente malo como para hacerla llorar.
No es que sea masoquista porque no le gusta que le hagan daño (no está TAN mal de la cabeza tampoco) pero es que simplemente se hizo a la idea de que si deja que cualquier cosita le afecte se le acabarían las lágrimas para situaciones importantes y además.. ¿qué pasaría con ella cuando le pase algo realmente malo?. Por eso es que ella prefirió acostumbrarse, por eso es que una raya más al tigre ya no le duele, ni la desarma, tan solo le ocasiona un nudo en la garganta y hace que se le encoja el corazón, muera por un abrazo y un besito en la frente de esos que hacen sentir especial a cualquiera pero tiene que conformarse con irse a dormir con los ojos cada vez mas vidriosos y abranzando a su oso, sí porque aún tiene un oso que le recuerda las cosas bonitas de la vida y las que valen la pena.

16 comentarios:

Aprilis dijo...

Ya llegará el momento en que no sea al Oso al que abrace al dormir ;-) !!

Muuy muy bonita :)

galicia maravillas dijo...

por un momento, no encontraba al osito, pero me han ayudado a encontrarlo :) el osito es preci-oso :)) un abrazoooo! :)))

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

hermoso! gran verdad...

Ignacio J. Rivas dijo...

Muy bonito....

Ene Fluorescente dijo...

Que triste, real, bonito y trágico a la vez...me encanta

Un beso (:

~Valeria Fluorescent. dijo...

Le diría que no, que no es verdad. Pero ocurre. Por desgracia, acostumbrarse al dolor para no gastar lágrimas, es frecuente.
Un beso, Jime :)

Dara Scully dijo...

Bueno, bueno, espero que le haya dado al menos por reír, que es mucho más divertido que pasarse moqueando todo el día.


pd: los corazones de plastilina sí que sienten, ¿eh?


(un elefante
amarillo)

Lavidasincolor dijo...

me encantan las osos de peluche :)

Vero dijo...

Me encanto, sin palabras en serio. Cada dia te superas.

Un beso.

Stalie dijo...

es hermoso lo que escribiste !

Lenda dijo...

No sé como encontraste mi blog, pero te agradezco lso comentarios.
quizás Jeanne pruebe un oso de peluche como tu amiga. Así quizás se olvidaría de lo insignificante que és.

Bren. dijo...

No esta bien acostumbrarse al dolor. Siempre hay que buscar algo que nos haga sonreir por mas dificil que sea.
Un beso

Jénnifer dijo...

Dios,me ha encantado tu blog :) Te sigo inmediatamente. ¿Quieres seguir el mío?

Muack!

Emi dijo...

me encanto tu entrada, hermosa sin ninguna duda =).
Un día inesperado ya no será el oso a quien abrace con todas sus fuerzas.
A veces cuando las lagrimas piden a gritos salir es mejor que lo haga porque sino se le produce un nudo en el pecho que es mucho peor, que se va agrandando.
adoro dar besos en la frente =)

beso grande!!

Hollie A. Deschanel dijo...

Debería sonreír mucho.

¡Beso!

Mariana dijo...

Graacias siempre por tu aporte linda!!