noviembre 22, 2009

Se tapo con el edredón hasta los hombros y apoyo su mejilla en el pecho desnudo de Mateo. Dormiría feliz abrazada de él, no había algo que le gustara hacer más que eso: dormirse sintiendo las yemas de sus dedos recogiendo suavemente su espalda.

- No sabía que estas cosas pasaban en la realidad, Mateo. Que un chico quiera estar con una sola chica y que sean los dos felices juntos.. pensé que sólo pasaba en esas tontas películas románticas.- Había pensado en eso desde hace mucho tiempo porque le parecía esto mucha fantasía para ser realidad.
- No seas tontita, amor. Esas cosas sí pasan, los hombres también se enamoran, a mí me pasó. No necesitas a un Jack para que te quiera de verdad. Yo lo puedo hacer. - Le respondió mientras pasaba sus dedos por entre sus rizos.
- Es que es tan poco probable que eso pase, que habiendo tantas chicas te enamores de una y esa sea la que sienta algo por ti, no sé... es tan fantasioso. Hay que tener suerte para eso o buen karma. - Se dio cuenta de lo cierto de sus palabras y sonrío, se sentía la mujer más suertuda del mundo.
- Debe ser suerte, Cami, porque yo nunca he hecho cosas tan buenas como para merecer a alguien como tú. - Le beso la punta de la nariz y la vio sonreir con esa sonrisa tan pícara que tanto le gusta de ella.

6 comentarios:

Hollie A. Deschanel dijo...

Pero quererla ya es algo bueno :)

Beso!

drogadicta patologica dijo...

el amor llega cuando menos te lo esperas:)

La niña de los finales de azúcar dijo...

Seguro que sí se la merecía, después de todo es el único que la hace feliz :)

Lavidasincolor. dijo...

No creo que sea tener suerte.. sino, que son cosas del destino :)

Marilia dijo...

tu siempre taaaaan, taaaaan, tù? GO JIME! ;)

Angus dijo...

Me fascina el color de tus letras.